Se avanza en la modernización integral del Yacimiento Cerro Altamira mediante la rehabilitación de infraestructura crítica, fortalecimiento logístico y la implantación de plantas de procesamiento, garantizando el cumplimiento normativo y la preparación operativa para la explotación sostenible de mineral de hierro.
En el marco del plan estratégico de desarrollo minero impulsado por Orinoco Company, se ejecuta un programa integral de adecuación y modernización en el Yacimiento Cerro Altamira, orientado a asegurar su entrada en operación bajo parámetros técnicos, ambientales y de seguridad industrial de alto desempeño. La intervención contempla la recuperación de activos esenciales, la optimización de la infraestructura productiva y el fortalecimiento de la cadena logística. Este despliegue responde a una planificación estructurada alineada con los objetivos corporativos de Corporación JHS. El avance sostenido de las obras permite proyectar un arranque operativo sólido y competitivo.
En materia de infraestructura civil, se culminó la rehabilitación del Edificio Administrativo Altamira y del área de acceso principal, incluyendo la adecuación integral del comedor y dotación de mobiliario. Estas mejoras fortalecen las condiciones de habitabilidad, seguridad y desempeño del talento humano que desarrolla labores en el yacimiento. Asimismo, se ejecutaron trabajos de mantenimiento y restitución del sistema eléctrico, destacando la rehabilitación de la Línea de Alta Tensión Altamira. La recuperación de estos activos críticos garantiza continuidad operativa y estabilidad energética para la fase productiva.
En el eje logístico, se realizaron reparaciones estratégicas en la Vía Férrea – Tramo Altamira, junto con la limpieza del sistema de drenajes y corrección de cárcavas, optimizando la transitabilidad y mitigando riesgos geotécnicos. De igual forma, se rehabilitaron las vías internas para facilitar el desplazamiento de maquinaria pesada y equipos de acarreo. El levantamiento topográfico mediante tecnología LiDAR (Light Detection and Ranging) permitió actualizar la cartografía operacional con datos de alta precisión. Esta información fortalece la planificación minera, el diseño de bancos y la programación de voladuras.
En el ámbito de procesamiento, se implantaron dos plantas fundamentales: la Planta de Cribado y la Planta de Trituración, destinadas a la producción de finos y gruesos Altamira conforme a especificaciones comerciales. Paralelamente, se completaron los permisos ambientales y operativos requeridos, validando el cumplimiento del marco regulatorio vigente. Entre los próximos hitos estratégicos destacan la procura de tres locomotoras EMD SD70M y la recuperación de 110 vagones tolva para el transporte hasta Puerto Ordaz. Estas inversiones consolidan el corredor logístico desde el yacimiento hasta los puntos de exportación.
El plan de arranque contempla además la construcción de polvorines certificados, la restitución total de los sistemas de agua y energía, la implantación de un laboratorio de calidad para ensayos fisicoquímicos y mejoras en la tasa de carga del muelle de Palúa. Se suma la ampliación de la flota de embarcaciones para optimizar el despacho a través del Río Orinoco, eje estratégico de exportación. Con el respaldo geológico del Cerro Altamira y una ejecución técnica rigurosa, Orinoco Company reafirma su compromiso con una explotación responsable y competitiva. El avance sostenido de este proyecto posiciona a Venezuela como actor clave en el suministro de mineral de hierro para la industria siderúrgica global.