Los trabajos de adecuación y obras civiles en el yacimiento minero Altamira registran avances significativos, como parte del plan integral de modernización de infraestructura impulsado por Orinoco Company. Desde el inicio de las labores, el pasado 22 de septiembre de 2025, se ejecuta una intervención técnica orientada a recuperar, optimizar y ampliar espacios clave para la operatividad minera. Estas acciones buscan garantizar condiciones funcionales, seguras y acordes con los estándares corporativos actuales. El proyecto responde a criterios de eficiencia, logística y bienestar laboral.
Actualmente, las labores se concentran en tres edificaciones estratégicas: el lobby de acceso, el comedor para los colaboradores y el edificio de oficinas administrativas. En estas áreas se realizó una restauración integral de la infraestructura existente, abarcando recuperación estructural, renovación de acabados y actualización de sistemas. En el caso del lobby, se ejecutó una ampliación física y la incorporación de dos nuevos baños, mejorando la atención a visitantes y personal en tránsito. Estas adecuaciones elevan la funcionalidad y la experiencia de uso del espacio.
El edificio de oficinas fue concebido bajo el modelo corporativo de espacios abiertos, con áreas de trabajo colaborativo, oficinas gerenciales privadas y una sala de reuniones de gran capacidad. Se restauraron paredes, se optimizaron acabados y se incorporaron elementos arquitectónicos modernos como divisiones acristaladas tipo “pecera” y pisos de cemento pulido. Actualmente, las oficinas se encuentran plenamente habitables y en fase de incorporación de la imagen corporativa. Este diseño promueve eficiencia operativa, integración de equipos y una identidad institucional homogénea.
En paralelo, el comedor fue diseñado como un espacio multifuncional que combina área de alimentación con una zona social de esparcimiento. El objetivo es ofrecer a los colaboradores un ambiente cómodo durante sus tiempos de descanso, con espacios para compartir, recreación y una cocina amplia, acorde a la demanda del personal de mina. Asimismo, se ejecutaron trabajos eléctricos integrales, dotando por primera vez de suministro eléctrico estable a las tres edificaciones intervenidas. Esta mejora resulta fundamental para la continuidad operativa y la seguridad industrial.
Como fase posterior, se proyecta la construcción del laboratorio, cuya ubicación fue redefinida por criterios logísticos, quedando adyacente al edificio administrativo